Insomnio

Pasar una mala noche no es insomnio. Pero cuando conciliar y mantener un sueño reparador no es posible durante más de un mes sí nos podemos estar enfrentando a un trastorno del sueño.

Hay distintas formas de insomnio: tardanza en la conciliación del sueño, despertares frecuentes durante la noche o imposibilidad de volver a descansar tras despertarse demasiado temprano. También en ocasiones parece que hemos dormido las horas necesarias pero nos despertamos casi más cansados de lo que estábamos al acostarnos, hablamos entonces de sueño no reparador.

Las causas del insomnio pueden ser muchas: preocupaciones y nerviosismo durante el día, hábitos desordenados del sueño, condiciones físicas no adecuadas en el dormitorio (ruido, tipo de cama, una pareja que se mueve mucho… )

Desde la psicología podemos ayudar a restablecer unas pautas de sueño saludable una vez conozcamos la causa del insomnio. El aprendizaje en cada caso de técnicas para “desactivar” la mente y el cuerpo y prepararlos para el descanso, el mantenimiento en lo posible de un ambiente físico adecuado y la adquisición de unos hábitos que permitan que los mecanismos naturales del sueño actúen automáticamente, pueden ayudarnos a conciliar un sueño reparador sin necesidad de medicamentos que pueden provocar dependencia y alteran las fases naturales del descanso.

También hay que tener en cuenta que el insomnio puede ser un síntoma de otros trastornos, como la depresión y el estrés, lo que debe ser valorado.